El proyecto se compone de 2 edificios iguales, uno con orientación norte-sur pura y el otro girado 35º respecto al primero, alineándose los dos al viario.

Las envolventes del proyecto se plantean con un mismo material de acabado tanto en las partes fijas como en las contraventanas practicables. Esto hace que al cerrarse el proyecto se perciba como un sólido abstracto y limpio, contundente. Diferenciándolo así de las demás arquitecturas colindantes.

La planta baja y primera del proyecto tienen una dimensión mayor que el resto. Esto, junto con el cambio de materialidad permite que se entienda como un zócalo sobre el que reposa el cubo que contiene el resto de plantas de viviendas.

Para lograr una sensación de mayor amplitud se han proyectado los edificios simétricos, de forma que los soportales se perciban conjuntamente. El acceso peatonal se ha situado entre los dos edificios, aumentando la perspectiva con la zona verde pública al no existir ningún obstáculo entre la entrada y el parque.

Entre las dos edificaciones se ha previsto una zona verde con una lámina de agua, y tras ella una zona estancial abierta a la zona verde pública situada en la parte trasera de la parcela. Como ya se ha indicado, existen dos linderos a calles con tráfico rodado, por lo que se ha optado por plantear un cerramiento más opaco en estos linderos y uno más permeable en el lindero trasero, de forma que se pueda prolongar visualmente el espacio libre de la parcela.

El diseño de los edificios se ha realizado teniendo presente en todo momento el carácter sostenible de la promoción. Se ha prescindido de cualquier vuelo para aumentar al máximo la compacidad de la edificación. Se han previsto protecciones solares a modo de aleros en todas las plantas de las fachadas sureste y suroeste. Todos los huecos cuentan con cierre exterior de librillo que actúa como protección lateral frente al sol en los meses de verano, evitando de esta forma la sobreexposición de los vidrios.